América Latina entre la izquierda y la derecha

América Latina

Gobiernos de izquierda y de derecha conviven hoy en América Latina con mandatos estrechos y aprobaciones en descenso que redefinen el riesgo regulatorio de cada país


Oficina de Prensa


En Perú, Keiko Fujimori ganó la presidencia con el 50,135% de los votos válidos, una diferencia de 0,27 puntos. En Honduras, Nasry Asfura se impuso por 0,74 puntos y, en Colombia, Abelardo de la Espriella superó a Iván Cepeda por 251.854 votos, menos de un punto. Leído con esa precisión, el mapa político de América Latina que dejó el superciclo electoral describe mandatos estrechos y apoyos que se erosionan con rapidez. Por ello, el riesgo para empresas, inversionistas y gobiernos depende de la capacidad de cada Ejecutivo para sostener sus reformas en el Congreso y en el territorio.

¿Qué dejó el superciclo electoral en el mapa político de América Latina?

Keiko Fujimori, presidenta de Perú
Ernesto BENAVIDES / AFP via Getty Images recuperado de BBC News Mundo

Keiko Fujimori, actual presidenta de Perú

Entre 2023 y 2026, el mapa político de América Latina se definió en buena medida en segunda vuelta, a partir de bases iniciales reducidas. En la primera ronda peruana, Fujimori obtuvo el 17,19% de los votos válidos. Javier Milei llegó al balotaje argentino de 2023 con el 29,99% y Rodrigo Paz, en Bolivia, con el 32,06%. Del mismo modo, en Chile, José Antonio Kast terminó segundo en la primera ronda, en una jornada donde tres candidatos distintos ganaron en el norte, el centro y el sur.

Brasil completa el cuadro con la misma estrechez. En la primera vuelta, el Tribunal Superior Electoral (TSE) registró el 47,03% de los votos válidos para Flávio Bolsonaro y el 45,16% para Luiz Inácio Lula da Silva. El territorio quedó partido, pues Lula ganó en los nueve estados del Nordeste y Bolsonaro en los cuatro del Centro-Oeste.

¿Qué explica la fragilidad de la gobernabilidad en América Latina?

José Antonio Kast
El Dorado Radio

José Antonio Kast, presidente actual en Chile

Una mayoría construida en segunda vuelta reúne votantes que eligieron por descarte, y ese respaldo prestado tiende a dispersarse con la gestión. El ranking regional de CB Global Data de octubre de 2026 lo refleja: de 18 presidentes medidos, solo cuatro superan el 50% de aprobación. En Chile, la serie de Cadem ubicó a Kast en 32%, su nivel más bajo desde marzo. Como ambas mediciones difieren en metodología, la comparación útil es la tendencia dentro de cada serie.

Sin embargo, la aprobación por sí sola no anticipa la capacidad de gobernar. Kast, con cifras bajas, obtuvo del Congreso la aprobación de su megarreforma económica. Paz, en cambio, no había logrado hasta mayo el aval legislativo para ninguna iniciativa importante y recurre con mayor frecuencia a decretos. En ese orden de ideas, la aritmética del Congreso se convierte en el indicador más preciso del riesgo de cada país.

A ello se suma el territorio, cuya lealtad varía según el país. En Perú, el sur andino conforma un bloque persistente desde 2001, al punto de que Fujimori obtuvo el 3,9% en Puno en primera vuelta. Chile, por su parte, mostró un patrón móvil, ya que el mapa dividido de noviembre se convirtió en diciembre en una victoria de Kast en todas las regiones.

¿Qué significa el mapa político de América Latina para empresas e inversionistas?

Segunda vuelta en Brasil
Getty Images

Segunda vuelta en Brasil, programada para el 25 de octubre de 2026

En el plano regulatorio, la primera consecuencia de este mapa político de América Latina es la reversibilidad. Cuando el Congreso no acompaña, como ha ocurrido en Bolivia, las reformas tienden a migrar hacia decretos, que pueden modificarse con el siguiente cambio de correlación política. Por tanto, el rango jurídico de cada regla pasa a ser un criterio de inversión.

Por su parte, en el plano político, los mandatos estrechos trasladan la negociación al Legislativo. Para gremios y empresas con proyectos sujetos a cambios normativos, el seguimiento de las coaliciones parlamentarias resulta tan relevante como el del gabinete.

Paralelamente, en el plano financiero, los márgenes mínimos elevan la probabilidad de cuestionamientos al resultado. En Perú, Roberto Sánchez pidió anular el voto en el exterior antes de la proclamación. En Honduras, uno de los consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE) se negó a firmar la declaratoria. Episodios de este tipo restan previsibilidad a las decisiones de inversión.

Finalmente, en el plano internacional, la relación con Washington se volvió una variable explícita de las campañas, como mostró el respaldo público de Donald Trump a Asfura dos días antes de la elección hondureña.

Riesgos, oportunidades y escenarios del superciclo electoral

El principal riesgo del mapa político de América Latina combina la erosión de la aprobación con la fragmentación legislativa, porque empuja a los gobiernos a administrar por decreto. Esa misma fragmentación, sin embargo, abre espacio a las organizaciones capaces de dialogar con varios actores, incluidos los gobiernos subnacionales. A este cuadro se agregan dos transiciones sin calendario cierto. En Venezuela, Delcy Rodríguez ha afirmado que habrá elecciones sin precisar una fecha y, en Haití, el Consejo Electoral Provisional (CEP) convocó la primera vuelta para el 13 de diciembre, sujeta a condiciones de seguridad.

En el escenario probable, los gobiernos avanzan agendas parciales mediante acuerdos legislativos puntuales. En un escenario favorable, coaliciones estables permiten reformas de rango legal en varios países. En un escenario restrictivo, la caída de la aprobación coincide con bloqueos parlamentarios y conflictos de legitimidad. Así las cosas, conviene monitorear la transición en Brasil, las series de aprobación, la jornada haitiana y las elecciones federales de México del 6 de junio de 2027.

Para profundizar

Sobre gobernabilidad y sistemas de partidos en América Latina

  1. Scott Mainwaring, «Party Systems in Latin America: Institutionalization, Decay, and Collapse,» Cambridge University Press, 22 de febrero de 2018, https://www.hks.harvard.edu/publications/party-systems-latin-america-institutionalization-decay-and-collapse. Explica por qué los sistemas de partidos estables han sido la excepción en la región, un antecedente necesario para entender la fragmentación que hoy enfrentan los Ejecutivos.
  2. Aníbal Pérez-Liñán, «Presidential Impeachment and the New Political Instability in Latin America,» Cambridge University Press, 2007, https://kellogg.nd.edu/node/61496. Analiza cómo presidentes sin respaldo legislativo ni apoyo ciudadano quedan expuestos a crisis de continuidad, un riesgo que los mandatos estrechos vuelven a poner sobre la mesa.
  3. Chase Harrison, Luisa Leme, Khalea Robertson y Carin Zissis, «Elecciones 2026 en América Latina: un adelanto,» Americas Society/Council of the Americas, 17 de diciembre de 2025, https://www.as-coa.org/articles/elecciones-2026-en-america-latina-un-adelanto. Reúne reglas, fechas y candidaturas de las elecciones de 2026, útil como línea de base para contrastar las expectativas previas con los resultados.

Greystone: leer la gobernabilidad de cada país antes de decidir

Comprender el mapa político de América Latina exige combinar resultados electorales, aritmética legislativa, dinámicas territoriales y relaciones internacionales. Greystone Consulting Group Latinoamérica analiza estos procesos con una mirada regional que integra el monitoreo legislativo, el análisis de riesgo país y la comunicación estratégica, para que gobiernos, empresas e inversionistas anticipen cómo la gobernabilidad de cada país altera su entorno de decisión.

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