Convergencia comercial entre MERCOSUR y Alianza del Pacífico

La convergencia comercial entre el MERCOSUR y la Alianza del Pacífico sigue sin instrumento formal, pero las capacidades que exigiría ya son necesarias para operar en ambos bloques


Oficina de Prensa


La reforma del sistema multilateral de comercio entró en 2026 en una fase de textos sin acuerdo. América Latina llegó a esa mesa dividida en dos posiciones negociadoras. Mientras tanto, los dos bloques comerciales más relevantes de la región avanzaron por separado. El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) puso en aplicación provisional su acuerdo con la Unión Europea. Por su parte, la Alianza del Pacífico tramita la incorporación de Costa Rica y de Singapur. La consecuencia es contraintuitiva. La convergencia comercial entre ambos esquemas sigue sin instrumento formal. Pero las capacidades técnicas que ese instrumento exigiría ya son obligatorias hoy.

¿Qué cambió en el entorno de la convergencia comercial?

Tres hechos de 2026 redefinieron el entorno. El primero ocurrió en Yaundé, Camerún. La Decimocuarta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se reunió entre el 26 y el 30 de marzo. Terminó sin declaración final y sin acuerdo sobre la reforma. Por lo tanto, los proyectos de texto se trasladaron a Ginebra.

El segundo es comercial. El Acuerdo Interino de Comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea entró en aplicación provisional el 1 de mayo de 2026. La cumbre presidencial de Asunción reconoció en junio que la asignación de contingentes arancelarios sigue sin resolverse. Algunas primeras operaciones se rigieron por el criterio de primero llegado, primero servido.

El tercero es institucional. La Alianza del Pacífico traspasó su presidencia pro tempore de Colombia a México el 30 de enero. La adhesión de Costa Rica y la incorporación de Singapur quedaron como ejes declarados de ampliación.

¿Por qué la convergencia comercial avanza por la vía externa?

Comisión Económica para América Latina y el Caribe
CEPAL.ORG

Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

La convergencia comercial no está detenida por falta de diagnóstico. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyectó que el coeficiente de comercio intrarregional pasaría del 14% al 13%, en 2025. También recomendó profundizar la integración en infraestructura, facilitación del comercio y convergencia regulatoria. El diagnóstico lleva más de una década sobre la mesa.

Lo que cambió es el orden causal. Antes se suponía que un acuerdo birregional produciría la armonización técnica. Hoy ocurre al revés. Los acuerdos extrarregionales imponen primero esa armonización. La convergencia comercial intrarregional queda como consecuencia administrativa, no como decisión política.

Un análisis de Bruegel sostiene que la reforma dependerá de una coalición de potencias medias. Advierte que esas economías aún no forman un bloque cohesionado. La región ilustra ese vacío con precisión. México defiende una OMC que no quede limitada por la regla del consenso. Brasil negocia desde el MERCOSUR con prioridades agrícolas propias. Dos posiciones legítimas, ninguna coordinada.

Implicaciones organizacionales de la convergencia comercial

Insfraestructura tras la tragedia
EL ORDEN MUNDIAL

Bandera de la Organización Mundial del Comercio (OMC)

Cuatro dimensiones concentran el impacto para las organizaciones:

En lo regulatorio, la exigencia se desplazó del arancel al origen. Un exportador puede abastecer la Unión Europea desde Brasil e integrar a la vez insumos mexicanos o peruanos. Debe entonces demostrar origen bajo dos regímenes que no se acumulan entre sí. Sin convergencia comercial formal, cada componente cruzado se documenta dos veces.

En lo operativo, el cuello de botella ya se manifestó. Cuando los contingentes se asignan por orden de llegada, gana quien tiene instalada la capacidad logística y documental. Esa capacidad se construye en trimestres, no en semanas.

En lo jurídico, la incertidumbre es estructural. El Órgano de Apelación de la OMC sigue fuera de funcionamiento y la reforma del mecanismo de solución de diferencias quedó postergada. Una controversia entre empresas de ambos bloques carece hoy de la vía multilateral de última instancia. La previsión contractual sustituye a la garantía institucional.

En lo estratégico, la decisión relevante es de localización. Definir dónde ubicar producción, distribución y funciones de cumplimiento supone apostar por una arquitectura regulatoria aún no escrita. Quien decida sin escenarios asumirá el costo de rehacer la apuesta.

Riesgos y oportunidades sin instrumento de convergencia comercial

El riesgo mayor no es que la convergencia comercial fracase. Es que ocurra de forma desordenada. Una integración que llegue por vía de acuerdos con terceros produce reglas compatibles con Bruselas o con Asia. No necesariamente entre Santiago y São Paulo. El resultado sería una región más abierta hacia afuera y más fragmentada hacia adentro.

La oportunidad tiene el mismo origen. El acuerdo con la Unión Europea exige trazabilidad de origen, cumplimiento documentado y gestión de contingentes. Son en gran medida las mismas capacidades que exigiría un acuerdo entre bloques. La inversión no se pierde si el instrumento tarda: se adelanta.

Escenarios para la convergencia comercial hacia 2029

Tres rutas resultan plausibles hasta 2029, horizonte en el que podría celebrarse la próxima conferencia ministerial:

En el escenario probable, la convergencia comercial avanza de forma sectorial y técnica. No hay tratado marco. Hay cooperación regulatoria y reconocimiento mutuo de operadores económicos autorizados.

En el escenario favorable, la ampliación de la Alianza del Pacífico y la ejecución del acuerdo europeo generan una masa crítica de reglas compatibles. Formalizar el acercamiento se vuelve políticamente barato.

En el escenario restrictivo, la disputa por contingentes y las diferencias agrícolas congelan el diálogo. Cada bloque profundiza su agenda extrarregional por separado.

Tres señales permiten anticipar cuál se impone. La primera es la culminación efectiva de la adhesión de Costa Rica. La segunda es el funcionamiento del primer Consejo del Acuerdo Interino, previsto para diciembre. La tercera es la aparición, o la ausencia, de una posición regional conjunta en las consultas de reforma en Ginebra.

Para profundizar

Sobre convergencia comercial y reforma del sistema multilateral

  1. Ignacio García Bercero, «A Plan to Revitalise the World Trade Organization,» Bruegel, Policy Brief 11/2026, 26 de mayo de 2026, https://www.bruegel.org/policy-brief/plan-revitalise-world-trade-organization — Explica por qué la reforma dependerá de una coalición de economías medias y qué condiciones políticas la harían viable, marco indispensable para entender el costo de que la región llegue sin posición común.
  2. Kommerskollegium (National Board of Trade Sweden), «Plurilateral Agreements and the Future of WTO Trade Negotiations,» marzo de 2026, https://www.kommerskollegium.se/globalassets/publikationer/rapporter/2026/plurilateral-agreements-and-the-future-of-wto-trade-negotiations.pdf — Analiza los acuerdos plurilaterales como vía de reglas cuando el consenso multilateral se bloquea, mecanismo que explica cómo podría formalizarse la convergencia entre bloques sin tratado marco.
  3. CEPAL, «Opciones para la convergencia entre la Alianza del Pacífico y el MERCOSUR en facilitación del comercio,» Comisión Económica para América Latina y el Caribe, https://www.cepal.org/es/publicaciones/47587-opciones-la-convergencia-la-alianza-pacifico-mercosur-facilitacion-comercio — Desarrolla en detalle técnico las medidas de facilitación que este Insight identifica como el terreno real de la convergencia, incluido el reconocimiento mutuo de operadores económicos autorizados.
  4. CEPAL, «Opciones para la convergencia entre la Alianza del Pacífico y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR): la regulación de la inversión extranjera directa,» Comisión Económica para América Latina y el Caribe, https://www.cepal.org/es/publicaciones/42176-opciones-la-convergencia-la-alianza-pacifico-mercado-comun-sur-mercosur-la — Aporta la dimensión de inversión que el análisis de comercio deja fuera y perfila los contenidos posibles de un eventual acuerdo entre ambas agrupaciones.

Greystone: anticipar las reglas antes de que existan los instrumentos

La anticipación regulatoria no consiste en predecir qué firmarán los gobiernos. Consiste en identificar qué capacidades serán exigibles en cualquiera de los escenarios. Y en construirlas antes de que la exigencia se vuelva obligación. Greystone acompaña ese trabajo desde la intersección entre análisis regulatorio, asesoría jurídica y conocimiento institucional de los territorios donde operan sus clientes.

Nota de transparencia: Este contenido fue preparado inicialmente con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y, posteriormente, revisado, editado y aprobado por la oficina de prensa y el equipo editorial de Greystone Consulting Group Latinoamérica, que asume la responsabilidad editorial de la publicación. Cualquier corrección, sugerencia editorial o asunto que deba ser modificado, enviar un correo a: contacto@greystonelatam.com 

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